"Hay momentos que se quedan en una fotografía por lo que representan.
En sus 15 años, ella quiso vivir una experiencia diferente: compartir este momento junto a un caballo.
Pero había algo que superar primero: el miedo.
Y lo hizo.
Poco a poco, con confianza y sin apuros, pasó de la distancia al encuentro. Y ese instante en el que finalmente estuvo junto a él terminó siendo mucho más que una fotografía bonita.
Fue una pequeña victoria personal.
Porque crecer también significa enfrentarnos a aquello que alguna vez nos asustó.
Y qué bonito poder guardar para siempre la imagen del día en que decidiste hacerlo. 🤍🐎"